12 tomates 1 lata de champiñones 1 cebolla 1 cucharada de perejil 1 cucharada de miga de pan
2 cucharaditas de salsa de tomate vino blanco 2 dientes de ajo pan rallado aceite sal
PREPARACIÓN:
Se escogen los tomates de tamaño parecido, no excesivamente maduros y de un color rojo vivo si puede ser. Con un cuchillo se les corta una pequeña circunferencia en la parte superior, se levanta la tapa y con una cucharilla se vacían de semillas y parte de su carne, quedando como una cazuelita; se les pone dentro un poco de sal y se colocan boca abajo para que escurran. En un poco de aceite se fríe la cebolla picada muy fina; cuando está frita sin que tome color se añaden el ajo y los champiñones picados, se rehoga todo a fuego vivo, se sacona de sal, se les agrega el vino y la miga de pan remojada en un poco de caldo o agua; después de escurrido, se agrega el puré de tomate y se cuece hasta esperarlo mucho, removiéndolo con una cuchara para que no se agarre. En su punto se retira del fuego, se añade el perejil picado y se rellenan los tomates. Si tienen que esperar se tapan con un papel. Cuando vayan a servirse se espolvorean, media hora antes, con pan rallado; se rocían con unas gotas de aceite frito y se meten en el horno fuerte durante quince minutos. Para servirlos se pasan con cuidado a una fuente cubriendo el fondo con una salsa de tomate.